+ 1ª Parte:la inesperada vuelta al mundo (en solitario): Eurasia.

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+ 2ª Parte: Los Tres Océanos

+ 3ª Parte: Long Beach CA, EEUU- Quito, Ecuador: Cruzando El Tapón Del Darién/Crossing The Darien Gap.

+ Ultima Parte: Sudamérica Y El Fin Del Mundo. South América And The End Of The World. (En construcción-construction works)

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Quiénes somos Quiénes somos

"El hombre se desvela cuando se mide con un obstáculo." (Antoine de Saint-Exupéry)

   

De dónde venimos, quiénes somos, a dónde vamos. 

 Paul Gaughin, 1897.

 

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Somos motoristas, personas que circulamos en motocicleta.
 
Para ir al trabajo o trabajar, para ir de viaje a disfrutar; para ir con la parienta o con el pariente, primo, amigo, sobrino, hermano, cuñado, amante. O solos, también solos. Muy solos algunos. 
Unos, sin posibilidad de tener un cuatro ruedas, otros que pueden y no quieren al coche y algunos que quieren y no pueden, lamentablemente. Por devoción u obligación, afición o libertad. 
 
Motoristas recalcitrantes, incomprendidos, temerarios o no. Tenaces: por unas carreteras no pensadas para nosotros, con unos conductores que nos miran muchas veces mal, con acritud y desdén. Motoristas de calor, sequedad, lluvia, viento, frío, asfalto, polvo y barro, bache, de sufrimiento y gozo. Sarna con gusto no pica. Etiquetados como kamikazes, aventureros, inconscientes; admirados por algunos, criticados y denostados por otros. Por un oído nos entra y por el otro nos sale.
 
Motoristas que evitan las concentraciones: dejemos esas meditaciones y las técnicas de concentración para los "moteros" y los gurús del Katmandú. La praxis, y no el escaparate. Acción, libertad de pensamiento, palabra y obra. Sin fastidiar a los demás, eso siempre.
Sin embargo, hay buena relación entre moteros y motoristas. Prueba de ello, es que éstos últimos circulan con los primeros para comer juntos y pasar un rato agradable. De vez en cuando socializarse e intercambiar impresiones es reconfortante y saludable. Circulé un par de veces con el motoclub Los Angeles de Gran Canaria, muy buena gente, prudente y sensata, aunque demasiado organizados para mi gusto; desde aquí un afectuoso saludo. 
 
Concentrarse en pilotar, de casa al trabajo, o de Huelva a Vladivostok. Lo demás son milongas, sucedáneos, pamplinas; pingüinos con solapas, chupas recién compradas y pingües beneficios. Elefantes antediluvianos, mamuts: si te he visto, no me acuerdo y a ti te encontré en la concentración. Muy concentrado, eso sí. Parece que exhalan humo del esfuerzo.
 
Así como no voy a detallar las cuatro motos que he tenido, tampoco voy ahora a contar mi currículum  motorista para aburrir al personal. Ni batallitas de la abuela en la tercera curva en cuarta. Esto es la crónica de un viaje de un motorista en moto. Digo en moto porque, amigos, también hay motoristas sin moto, aunque parezca increíble. Sin embargo, un "motero" tiene que tener moto. Uno sin ella es como el que se va de putas y pide un beso. Dejemos pues en paz a los moteros: buena ruta y mucha suerte.
 
Somos motoristas, y sé que esto que escribo muchos no lo compartirán; sin embargo, lo comparto con vosotros; igual que compartimos el mismo medio y la misma carretera, cada uno a su manera, yo comparto ésta crónica con todos, moteros y motoristas.
 
Somos motoristas.
 
Usando éste  plural en primera persona no soy portavoz. No es mayestático, como hablan Reyes y Papas -válgame Dios-, ni de humildad, como el de los deportistas, por ejemplo. No somos deportistas, al menos yo. Si alguna vez escribo en plural es porque somos: yo y mi moto. Primero yo, y luego mi moto. Pero somos. 
Yo y mi moto vamos juntos, me lleva, pero yo la llevo donde quiero o puedo. Aquí mando yo. Y somos dos. O como decía San Agustín, tan a gusto:
 
-"Yo soy dos y estoy en cada uno de los dos por completo"-
 
Pues nos pasa casi lo mismo, sin llegar a su esquizofrenia. Nunca imaginé ni en mis mayores delirios hablarle a una moto. Entonces, si hablo en plural, es porque ella no puede sino rugir, bramar, transportarme y pedirme que la cuide. Como una bestia, inanimada y real, no virtual como éstas páginas. Somos reales, síntesis hombre-máquina, pero sin llegar al cíborg. Pero casi. Llegará un día en el que ya no seamos motoristas, sino cíborgmotoristas, pero de momento aún estamos en el Siglo XXI. De todas formas yo voy acuñando léxico, por si acaso.
 

Salida de algunos miembros del motoclub Los Angeles, Gran Canaria.

 

Las aves comparten el mismo medio. Motoristas y "moteros" también. Gran Canaria.

Las aves comparten el mismo medio. Motoristas y "moteros", también. Gran Canaria.

 

 

   Topalante

Folixa Astur y Topalante.

 

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